Recetas para hacer un niño lector. Segunda parte

Recetas para hacer un niño lector
Recetas para hacer un niño lector
La lectura es una actividad que tiene algunos requerimientos. Si queréis que se implante el hábito lector en vuestros niños hay que cumplir con las exigencias de la lectura:

Calma y atención. Difícilmente se puede leer -o pretender que los niños lean- delante de la tele encendida o de la consola de videojuegos conectada. Reservad un tiempo para leer, sin interrupciones y sin prisas, para que el niño y su lectura sean los verdaderos protagonistas de ese momento.

Selección. Qué libros se le presentan al niño para leer es importante. Hay que conocer sus gustos y también tener claro la etapa de desarrollo personal en la que se encuentran. Pero, ¡cuidado!, las recomendaciones de edad que incluyen los libros infantiles son orientativas, no una regla a cumplir obligatoriamente. Al final, cada niño es un mundo y la selección de libros para ellos debe estar personalizada.

Libertad de elección. Imponerles a los niños una lectura que no les gusta es la mejor forma de fracasar en el objetivo de hacer niños lectores. Conclusión: los niños deben poder elegir los libros que más les gusten, y los adultos nos limitamos a seleccionar y orientar para que descubran y disfruten.


Para tener éxito en este triple cometido recomiendo a los padres que acudan a la biblioteca, que consulten a los bibliotecarios –que somos expertos en el mundo del libro y la lectura- y que permitan que los niños curioseen entre los estantes, investiguen, descubran y elijan sus propios favoritos.

Recordad que la lectura es un hábito que se puede implantar y que hay que cuidarlo para mantenerlo y acrecentarlo.