La comunicación escrita no se limita a las palabras

La comunicación escrita no se limita a las palabras
La comunicación escrita no se limita a las palabras
Dentro de mi pequeño Manual de Redacción para conocer las técnicas, trucos y secretos esenciales de la comunicación escrita hoy os quiero hablar de lo importante que es incluir elementos no textuales en los escritos. ¿Una contradicción? Yo creo que no. Pretendemos escribir bien para que nuestro mensaje (lo que realmente queremos expresar) llegue correctamente al destinatario y para ello, muchas veces, nos podemos ayudar con otros recursos.



 Me refiero a la inclusión de:
  • Imágenes. Fundamentalmente estoy hablando de fotografías y dibujos. Recordemos que el dicho "una imagen vale más que mil palabras" suele tener razón. Nos aseguraremos de que la imagen se corresponde con el mensaje de nuestro texto, que no da lugar a malinterpretaciones y que se puede utilizar (¡cuidado con las imágenes bajo derechos de autor!).
  • Gráficos. Es un recurso maravilloso cuyo uso no tenemos que temer. Nuestro cerebro entiende muy bien la información presentada en gráficos, y en muchas ocasiones es más sencillo mostrar la información en un gráfico que dar vueltas intentando explicarla únicamente con palabras. Dedicaré algunas entradas específicamente a hablar de gráficos y, en concreto, de las infografías.
  • Números. A veces da miedo el uso de estadísticas y otras matemáticas en la redacción de nuestros textos, pero es algo que realmente hay que superar si queremos ser poseedores de una buena comunicación escrita. Es una parte muy importante de la expresión escrita que muchos de los profesionales de la comunicación (como periodistas) intentan evitar, o la utilizan indebidamente, bien por desconocimiento o bien por falta de ética (manipulación de la información). Profundizaré en este tema en otras entradas.
Los gráficos y los números presentan un gran peligro: se pueden manipular de forma que el mensaje que dan no es el legítimo. Aquí recomiendo encarecidamente la aplicación del valor de la honestidad, primero por civismo y segundo porque un gráfico o unas estadísticas manipuladas se pueden descubrir con cierta facilidad, echando por tierra no sólo nuestro texto, sino nuestra credibilidad. Así que, sé honesto en tus escritos.

Para terminar esta entrada os invito a realizar dos reflexiones a la hora de incluir alguno de los recursos que acabamos de ver (u otro, que los hay, y más ahora con las diversas tecnologías a nuestro alcance):

- ¿Ese recurso sirve para explicar o precisar el tema al que nos referimos? Por ejemplo: añadir un gráfico a un informe porque queda bonito aunque no aporte nada al contenido es un error que resta calidad a nuestro escrito y, aun peor, entorpece la consecución del objetivo que persigue el escrito.
- ¿Tiene sentido incorporarlo teniendo en cuenta la naturaleza del recurso y la del texto? Por ejemplo: si vamos a presentar ante el Ayuntamiento una solicitud de permiso de obra tiene sentido acompañar dicha solicitud con planos y fotografías, porque el técnico sólo tiene dicha solicitud para evaluar el caso. Sin embargo, si incorporamos enlaces a vídeos en la web en lugar de los planos y las fotografías exigimos al técnico (que tiene una montaña de solicitudes por estudiar) un tiempo y un equipamiento que seguramente no tiene, no podrá ver los recursos en línea que le presentamos y nuestra solicitud perderá puntos.


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